El proyecto HERIT ADAPT, coordinado por la Universidad de Granada, fue presentado en las III Jornadas La Pileta como ejemplo de cómo el patrimonio defensivo nazarí puede convertirse en motor de desarrollo turístico sostenible, gracias a la colaboración entre entidades locales, asociaciones ciudadanas y tecnologías innovadoras.
En el marco de las III Jornadas La Pileta celebradas en Íllora, se presentó la comunicación “Atalayas y torres vigías como impulso del turismo sostenible ante el reto del cambio climático en los territorios de Granada”, como parte del proyecto europeo Interreg EuroMED HERIT ADAPT.
El acto, que tuvo lugar el 6 de junio en el Museo Municipal de Íllora, contó con la intervención de las profesoras e investigadoras de la Universidad de Granada Ana García López, Pilar Ibarrondo Dávila, Dolores Frías Jamilena, Beatríz Rodríguez Pérez y José Luís Ramos Muñoz, quienes forman parte del equipo del proyecto HERIT ADAPT. La presentación evidenció el potencial de las torres vigía como elementos estratégicos para el desarrollo de un modelo de turismo patrimonial, sostenible y resiliente en la comarca de los Montes Occidentales de Granada.
La intervención, permitió exponer los avances del proyecto piloto de la Universidad de Granada en el marco de HERIT ADAPT, que se desarrolla dentro del programa europeo Interreg EuroMED y tiene como objetivo principal promover un modelo de turismo sostenible vinculado al patrimonio cultural y natural, integrando tecnologías innovadoras y participación ciudadana. En este contexto, la colaboración con entidades locales ha sido esencial. La asociación cultural y turística La Pileta, el Ayuntamiento de Íllora y el Consorcio Vega-Sierra Elvira, socio asociado del proyecto, forman parte activa en la cocreación de estrategias de promoción y preservación del territorio.
Las jornadas se enmarcaron en una semana de actividades que combinan historia viva, patrimonio, cultura y sostenibilidad. En concreto, la comunicación de las investigadoras UGR subrayó la importancia de las torres y atalayas como elementos de observación y conectividad histórica que, hoy, pueden convertirse en ejes articuladores de rutas culturales que atraigan nuevos flujos turísticos hacia el interior rural de Granada, favoreciendo el desarrollo económico, la cohesión territorial y la adaptación al cambio climático. Esta presentación refuerza el papel de la Universidad de Granada en el impulso de nuevas formas de turismo cultural que integran sostenibilidad, accesibilidad y participación ciudadana, con especial atención al patrimonio andalusí y a la memoria histórica compartida.

Durante la sesión, se presentó también una maqueta de la propuesta de animación que acompañará al proyecto. Esta recreación visual formará parte de una herramienta basada en inteligencia artificial que revive la antigua comunicación entre atalayas y promueve las rutas culturales actuales en los pueblos implicados. A través de episodios animados, se mostrará cómo el patrimonio defensivo puede transformarse en experiencias significativas para visitantes, con especial atención a enclaves como las alcazabas de Moclín, Íllora y Montefrío.
La herramienta audiovisual busca no solo atraer visitantes sino también contribuir al diseño de productos turísticos sostenibles, considerando tanto los recursos culturales y naturales existentes como nuevas oportunidades de emprendimiento local.































































