Desde primera hora de la mañana, la carpa municipal instalada por el Ayuntamiento se llenó de actividad. El día arrancó con un desayuno popular y, a continuación, comenzó el proceso tradicional de la matanza, en el que los participantes elaboraron de manera artesanal productos tan representativos como la morcilla, el condumio, el lomo y otros derivados. Todo se hizo siguiendo las recetas de siempre, esas que han pasado de generación en generación y forman parte del saber popular del municipio.
Uno de los puntos más concurridos fue el Rincón de la Matanza, un espacio pensado para echar la vista atrás y reencontrarse con las raíces de Íllora. La exposición reunió fotografías antiguas y utensilios tradicionales que durante años formaron parte de esta costumbre, con el objetivo de difundir la cultura popular y acercarla también a las generaciones más jóvenes.
La gastronomía tuvo un papel destacado a lo largo de toda la jornada, especialmente con la elaboración de la tradicional olla de San Antón, cocinada a fuego lento con ingredientes como patatas, habichuelas, tocino e hinojo, y que se convirtió en uno de los momentos más esperados por el público asistente.

El alcalde de Íllora, Antonio Salazar, participó en el evento junto a miembros del equipo de gobierno y compartió la jornada con los vecinos y vecinas, subrayando el valor de iniciativas como esta para reforzar la convivencia, conservar las tradiciones y poner en valor la identidad cultural del municipio. Desde el Ayuntamiento se quiso agradecer la implicación y colaboración de todas las personas que han hecho posible esta primera edición de la Fiesta de la Matanza Ilurquense, así como de quienes se acercaron desde distintos puntos de la provincia para disfrutar de una celebración “tan nuestra”.





























































